Servicios Prioritarios de Médicos Sin Fronteras


Las violaciones en Honduras son una epidemia de violencia. En Honduras, los datos hombres, mujeres y niños que son víctimas de violencia sexual son alarmantes. Con su largo historial de inestabilidad económica, social y política, es uno de los países con mayor inseguridad, pobreza,  y falta de educación lo que lleva al fenómeno de agresiones sexuales a gran escala.

Muchas víctimas, tanto hombres como mujeres, no acuden a hospitales o servicios de atención por el poco o nulo conocimiento de la importancia  de la atención tras un daño como las violaciones sexuales.

Informémonos Honduras, esto es Médicos SinFronteras.  Movimiento civil no lucrativo, compuesto por un equipo multidisciplinario de profesionales comprometidos con los principios de humanidad, imparcialidad, independencia y neutralidad. En Honduras, están ofreciendo servicio desde 1974, pero desde el 2011, una iniciativa con gran propósito le da una segunda oportunidad a todas aquellas personas víctimas de violencia sexual.

Médicos Sin Frontera no solamente es un servicio médico y psicológico, es un transformador de la sociedad. Adultos y jóvenes deben informarse del servicio prioritario de la organización no gubernamental, nadie está a salvo en un país donde las cifras de violencia general cada día incrementan más, y tener acceso a una atención médica de calidad es un derecho.

 La organización de Médicos Sin Frontera alza su voz para continuar ayudando víctimas de violencia sexual, pidiendo a la sociedad hondureña y sus autoridades la legalización de la PAE (pastilla anticoncepción de emergencia) y así mismo, al gobierno para que invierta también en la salud mental del pueblo hondureño.

El servicio prioritario es ofrecido en tres distintas clínicas en Tegucigalpa, y su coordinador en la capital de Honduras, José Antonio Silva, enfatizó la importancia de su labor para las víctimas de violencia sexual. Lo más cercano a un protocolo nacional que los hondureños pueden acudir luego de un hecho tan traumante como un asalto sexual. Gracias Médicos Sin Fronteras por su labor.


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