Opinion / Quemar árboles, es quemar la vida.


No más destrucción de árboles en Honduras!


La deforestación y la quema del medio ambiente son problemas en los bosques de Honduras, que atraen grandes consecuencias al país.

Según las estimaciones de diversas entidades e instituciones dedicadas a la preservación forestal, cada año Honduras pierde 2% o hasta 3% de bosque debido a la tala ilegal de árboles y las quemas sin control.  

Es grato considerar que el estado por su parte está realizando grandes estrategias para poder controlar este gran problema, pero actualmente no ha sido suficiente ya que en los últimos días se han observado grandes incendios en distintas partes del territorio nacional. Hace falta una verdadera estrategia de prevención para que los bosques sigan ardiendo.  

Los incendios se generan porque muchos pobladores buscan la renovación del pasto, agricultura de subsistencia, cambio de vegetación y utilización de tierras para lotificación.

La destrucción del bosque confirma que el municipio del Distrito Central sigue siendo uno de los más expuestos y vulnerables a los incendios, y no solo disminuye el patrimonio nacional, sino lo más alarmante es que la capital se quede sin capacidad para la captación de agua en las cuencas.    

Destruir los árboles ha sido causa por grandes grupos de manos criminales que sin piedad alguna lo hacen, pero debemos mencionar que la actividad que realiza la Secretaría de Educación con la ayuda de graduados de distintos centros educativos en los últimos años titulado Trabajo Educativo Social, con la promoción de plantación de árboles es una excelente manera de poder recuperar una Honduras verde.

Cabe mencionar que el estado juega un papel muy importante en este tema, pero al final es un problema social de todos, debemos tomar conciencia como seres humanos, recordando que el planeta es de todos, y si cortamos un árbol, estamos acortando nuestro tiempo de vida.

Donde hay más árboles, más llueve y el agua es el principio y fuente de vida, cuidemoslos y no hagamos de nuestra tierra un infierno sin vida, sino más bien sembrar más árboles para que construyamos una tierra próspera y que abunde la riqueza natural.    

Comentarios